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ANÁLISIS

APLICACIÓN DEL RIGI EN EL
SECTOR FORESTAL

Por Rubén A. Costas

Docente e investigador FCF - UNaM.
Pequeño productor forestal y director del
Instituto Forestal de la Provincia de Misiones

A fines de junio de 2024, el Congreso de la Nación aprobó la Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, que incluye al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aplicable a inversiones en proyectos de foresto-industria, turismo, infraestructura, minería, tecnología, siderurgia, energía, petróleo y gas.

El RIGI contiene una serie de incentivostributarios y aduaneros, incentivos cambiarios y estabilidad en materia tributaria, aduanera y cambiaria desde la adhesión al mismo, para inversiones superiores a 200 millones de dólares.
Si bien la foresto-industria está incluida en el RIGI, la escala de inversión mínima está relacionada con instalaciones de plantas celulósicas o plantas industriales del tamaño de la desarrollada recientemente por Acon Timber en Virasoro, Corrientes. Es decir que quedan afuera de estos incentivos las PYMES foresto-industriales de Misiones y otras regiones, que vienen aportando riqueza y tributos, generando miles de empleos y exportando, en las buenas y en las malas hace muchos años.
Como estamos viendo estos días en los medios de comunicación, se activaron proyectos importantes de minería, energía e infraestructura, que holgadamente exceden el monto mínimo establecido en el RIGI.

Argentina viene atrasada hace varias décadas en materia de producción de pasta celulósica. La planta importante más “nueva” arrancó en 1982 en Puerto Esperanza, Misiones. Desde entonces, se incrementó la superficie de bosques cultivados y la disponibilidad de madera triturable, que en la actualidad sobra en Misiones y Corrientes.
La oportunidad está, el asunto es si se genera la confianza de los posibles inversores, luego de experiencia fallida a principios del milenio, donde un grupo internacional invirtió en tierras, plantó miles de hectáreas de bosques en Corrientes y sur de Misiones, y luego desistió de desarrollar la Planta celulósica por varios factores, algunos atribuibles a la fluctuante política argentina.
Las inversiones foresto-industriales podrían darse en Corrientes y Misiones. El gobierno de Corrientes ya manifestó que adherirá al RIGI, el de Misiones estaría estudiando el tema.
En Corrientes hay más de 400.000 hasde superficie de bosques cultivados y la

escala de tenencia de la tierra permitiría la provisión de materia prima con menos oferentes. Las inversiones podrían ser de grupos nacionales o extranjeros, principalmente los que tienen plantaciones en la provincia.
Misiones es la segunda provincia en superficie de bosques cultivados, poco menos que Corrientes, y es la provincia con mayor desarrollo forestal de Argentina, con historia y cultura foresto-industrial, con dos plantas celulósicas (chicas y antiguas para la actualidad), infraestructura vial y portuaria adecuadas, más de 60 años de desarrollo y mejora del material genético cultivado, instituciones de formación profesional, de investigación y extensión, servicios logísticos y técnico-profesionales dinámicos y eficientes, y PYMES foresto-industriales que se complementan positivamente con plantas de procesamiento de madera triturable.

Al igual que en Corrientes, sería previsible que las inversiones foresto-industriales en el marco del RIGI las realicen grupos o empresas que ya cuentan con plantaciones, y en el caso de Misiones también con plantas industriales e instalaciones que les facilitarían desarrollar los nuevos emprendimientos. Quizá se requiera que las autoridades provinciales se expresen interesadas en atraer esas inversiones, y en caso de inversionistas que no cuenten con grandes superficies de plantaciones, lograr esquemas de abastecimiento de materia prima sustentable y predecible para los inversores, para el abanico de proveedores primarios (varios miles) y para las PYMES foresto-industriales existentes.
No es menor la atención para evitar la excesiva concentración que impida el acceso a los recursos y rentabilidad para todos los actores presentes y cuidar aspectos ambientales.
El sector también necesita un “RIGI PYME FORESTAL”, nacional o provincial, para mejorar la competitividad de la foresto-industria ya instalada y promover inversiones de menor cuantía que el RIGI actual, de importancia estratégica para las cuencas forestales que tiene Misiones.