La ciencia se vistió de fiesta
De las más variadas temáticas y disciplinas, tuvo lugar la Kermés Científica organizada por la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales (FCEQyN) en conjunto con la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Misiones. Con la exposición de más de 25 proyectos de investigación y extensión, niños, familias, interesados y comunidad en general se acercaron el pasado 23 de octubre a la plaza 9 de julio de la ciudad de Posadas.
Los y las participantes pudieron aprender y experimentar en forma directa; realizar observaciones con microscopio o lupa, manipular pipetas, observar las diferentes texturas de los subproductos de la madera, probar frutas untables, producir papel reciclado, observar las diferentes plantas nativas, experimentar realidad virtual y conocer fósiles de la evolución humana impresos en 3D e intervenidos con aerosol, entre otros interesantes proyectos.
La Kermés Científica se enmarca en la Semana Nacional de la Ciencia y la Tecnología que años anteriores fue promovida por el Ministerio de Ciencia de la Nación y que hoy se sostiene desde la UNaM, en pos de dar a conocer las actividades de investigación que se producen constantemente en las diferentes unidades académicas.
La universidad es más que un espacio laboral y la responsabilidad “del enseñar” es bastante más que solo un trabajo. Habitarla es una experiencia vital que nos transforma desde la riqueza del encuentro con les “otres” de la acción pedagógica: jóvenes, adultos, mujeres, discapacitados, grupos étnicos, migrantes, entre muchas otras identidades diversas con quienes interactuamos. Transitar la vida académica implica dejarnos interpelar por las vivencias, hacer surgir preguntas y alejarnos de certezas dogmáticas para comenzar a ver el mundo con otros lentes que nos permiten comprender las tramas de lo real ampliamente.
Particularmente, el ser docente es enseñar y es aprehender. En la universidad, esta tarea no se desarrolla de modo exclusivo dentro de las aulas ni se reduce a la formación profesional. La vida universitaria toda es “un aula”, es constructora de subjetividades y de prácticas en donde se vincula lo académico con lo afectivo. Circular por las clases, los pasillos con carteles y pancartas, por las peñas, ir al comedor, la biblioteca o el buffet, ser parte de los cuerpos colegiados de cogobierno, la capacitación continua, ir a congresos y eventos científicos, entre otros espacios donde nos encontramos, debatimos, intercambiamos, nos vinculamos (convergiendo coincidencias y diferencias, acuerdos y disidencias con otros claustros). Todos estos espacios son sumamente ricos, nos dejan conocimientos exponiéndose a ejercitar el respeto y vivenciar la democratización como un proceso cotidiano.
Los proyectos y sus protagonistas
Uno de los proyectos que se expusieron en la kermés fue el de “Calidad microbiológica del aire interior de establecimientos yerbateros”. La doctora en ciencias químicas Gladys Jerke, docente en las carreras de Genética, Farmacia e Ingeniería de la FCEQyN y también investigadora del CONICET explicó: “venimos trabajando con hongos que contaminan alimentos, pero actualmente trabajamos con hongos aéreos que están en los ambientes internos y tienden a sedimentarse sobre superficies, alimentos, libros, objetos de todo tipo, los que pueden hacer biodeterioro de edificios, museos entre otros espacios. Con un poco de humedad estos hongos se alimentan, logran ubicarse y se desarrollan”.
Jerke detalló que “entre los hongos existen dos grandes grupos: los mohos y las levaduras, estos hongos así como son perjudiciales o riesgosos -porque algunas veces, cuando aspiramos las esporas de los hongos podemos desarrollar alergias, lo que se nota en primavera cuando son más frecuentes las alergias- también se utilizan para elaborar alimentos, por ejemplo el queso roquefort es elaborado a base de mohos y también medicamentos como la penicilina. Los alimentos como cerveza, vino, panificados, entre otros se hacen con levadura”.
Otro de los proyectos que se expusieron en la kermés fue el de “Diversidad de animales de la selva misionera” que incluye a murciélagos, roedores, insectos, anfibios y reptiles y se desarrolla en Laboratorio de Genética Evolutiva perteneciente a la FCEQyN y al instituto de Biología Subtropical del CONICET. “Nuestro patrimonio más importante como misioneros es el agua y la biodiversidad que tenemos ya que dentro de las provincias argentinas somos la que mayor biodiversidad tiene”, expuso Cecilia Lanzone, docente de la Licenciatura en Genética e investigadora del CONICET.
Las y los estudiantes también pudieron conocer de primera mano todas las carreras de pregrado (de entre 2 y 3 años de duración), tecnicaturas universitarias y carreras de grado, requisitos de inscripción y servicios de la UNaM.















