AMBIENTE | Producción de flores de corte en Misiones
Ciencia aplicada a la floricultura
Por Melisa Vega
A través de un sistema semi-hidropónico, el vivero de floricultura de la Facultad de Ciencias Forestales se consolida como un espacio para la investigación académica, la conservación y la transferencia de conocimientos a la comunidad.
El vivero de floricultura de la Facultad de Ciencias Forestales (FCF) nació entre los años 2020 y 2021. Inicialmente, funcionó en un módulo destinado al estudio de plantas nativas con potencial ornamental y hoy se consolida como un espacio que integra formación, innovación productiva y extensión.
Natalia Benítez, ingeniera forestal, docente de esta casa de estudios y responsable del espacio, comenta que desde su creación el vivero busca fomentar el estudio de técnicas de propagación de flora nativa para insertarlas en el mercado y, de esta forma, evitar el extractivismo del monte misionero:
“Al ofrecerles a los productores técnicas de propagación eficientes, ellos pueden propagarlas comercialmente”, explicó. Estos trabajos se realizan en coordinación con el Laboratorio de Semillas de la institución (LabSe).
Asimismo, la institución responde a la demanda de la comunidad mediante la realización de cursos de oficio en floricultura, que ya cuentan con ocho exitosas ediciones. Con el apoyo de la Municipalidad de Eldorado, la Agencia para el Desarrollo Económico de Eldorado (AGEDEL) y la Escuela de Graduados/as de la UNaM, educadores, viveristas y aficionados aprenden en la teoría y la práctica todo el proceso productivo en sus diferentes etapas: desde la propagación hasta el cultivo y la rustificación previa a la comercialización.
De esta manera, se apuesta a la generación de conocimiento científico que permita al productor saber qué sustrato funciona mejor para este cultivo y así avanzar hacia la comercialización de estas especies.
“En el último curso que hicimos, los participantes nos pidieron que se incorpore como tema a tratar la planificación de la producción y cálculo de costos”, explicó Natalia.
De esta manera, los cursos se posicionan como una opción para producir plantas ornamentales en macetas a escala y, al mismo tiempo, como un posible punto de partida para el desarrollo de emprendimientos o nuevos proyectos productivos.


NUEVA APUESTA
En la actualidad, este espacio es escenario de un ensayo que podría ser pionero en la región y pone a prueba un sistema semi-hidropónico enfocado en flores de corte. Este proyecto es parte de la tesis de maestría de Natalia y consiste en la determinación de las propiedades físicas adecuadas, es decir, la retención de agua y la capacidad de aireación del sustrato para el cultivo de dos especies en canaletas.
Para ello, el equipo integrado por docentes, graduados, estudiantes y especialistas del INTA, formuló diversas mezclas de corteza de pino compostada y turba, que fueron evaluadas rigurosamente en el Laboratorio de Sustratos del INTA Cerro Azul.
Las especies elegidas para el ensayo son los claveles y los alelí, dos flores de corte de alto valor comercial que hasta ahora no se producen en Misiones. Eso convierte al ensayo en un doble desafío: evaluar no solo el sistema de cultivo, sino también la adaptabilidad de ambas especies al clima subtropical de la provincia.
De esta manera, se apuesta a la generación de conocimiento científico que permita al productor saber qué sustrato funciona mejor para este cultivo y así avanzar hacia la comercialización de estas especies.
Asimismo, este espacio representa una valiosa oportunidad para que estudiantes de la Facultad se integren al proceso y puedan desarrollar sus trabajos integradores finales de grado.
Además, bajo este innovador sistema semi hidropónico, se puede “aprovechar mejor los recursos y controlar mejor la sanidad de las plantas dando la oportunidad al operario de trabajar con mayor ergonomía", explicó Benítez.
La docente destaca que nada de esto sería posible sin el respaldo concreto de la institución de la que forma parte, la cual le suministró el espacio, los recursos y la fundamental ayuda del personal nodocente que trabajó arduamente para la instalación del módulo.
"Para mí es un orgullo muy grande y también es gratitud todos los días por esta posibilidad de poder desarrollar mi tesis acá. Luego de que este ensayo termine, vamos a probar con una especie de bulbos que nos donó un productor con

otros sustratos. La idea es que sea una unidad demostrativa para los/as estudiantes de nuestra casa de estudios y para los productores de toda la provincia”, concluyó.
"Para mí es un orgullo muy grande y también es gratitud todos los días por esta posibilidad de poder desarrollar mi tesis acá. Luego de que este ensayo termine, vamos a probar con una especie de bulbos que nos donó un productor con otros sustratos. La idea es que sea una unidad demostrativa para los/as estudiantes de nuestra casa de estudios y para los productores de toda la provincia”, concluyó.
Este espacio es escenario de un ensayo que podría ser pionero en la región y pone a prueba un sistema semi-hidropónico enfocado en flores de corte.