EDUCACIÓN | El desembarco en la UNaM
El primer paso para descubrir un universo
Por Lara Schwieters
Voces de estudiantes que ingresan a la universidad pública. Sus temores, sus sueños y sus expectativas. El acompañamiento de sus familias y de la comunidad universitaria en este proceso de transformación
Las familias y los docentes, tanto de nivel medio como de la universidad, son clave para descubrir y afianzar la vocación científica. La universidad pública alienta y acompaña el sueño de estudiar, aun cuando el contexto económico no sea el más alentador.
Sistemas informáticos para la chacra familiar
“Yo vivo en el campo y mi objetivo es aprender sistemas para ayudar a mi mamá a organizar las actividades en los lotes de cultivos y vacunación de animales”, cuenta Lidia Fernández (20), quien ingresó este año a la carrera de Analista en Sistemas de Computación del Módulo Apóstoles de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales (FCEQyN). Su sueño empezó a tomar forma mientras cursaba el secundario en su ciudad natal, Colonia Liebig, Corrientes.
“Tenía orientación en informática y una profesora, que es graduada de la FCEQyN, me incentivó a elegir esta carrera. Estoy muy entusiasmada”, indicó Lidia. Es la primera en su familia en llegar a la universidad: “En pocos años me veo recibida y trabajando en proyectos de programación y sistemas”, destacó.
Volver sobre los pasos para ayudar a nuevos estudiantes
El desembarco en la universidad es un proceso de grandes cambios. Y el fantasma de “esto no es para mí” siempre quiere colarse ante la primera dificultad.
Para que la desesperación no se transforme en abandono, en Exactas funciona desde 2013 el Programa de Ingreso, Permanencia y Tutorías. Participan docentes, graduados y estudiantes de cada carrera.
“Entendí que mi recorrido sirve para que otros no bajen los brazos. Eso es súper gratificante”, destacó Joaquín Verón (24), estudiante avanzado y tutor par de la carrera de Farmacia.
“Ser tutor par es una forma de devolverle a la facultad todo lo que me dio. En el fondo, siento que no solo ayudo a los estudiantes a quedarse en la facu, sino que también crezco al sentir que estoy construyendo una comunidad universitaria más humana y solidaria”, destacó Verón.
“Elegí esta carrera porque es corta y pienso que en poco tiempo podré estar trabajando en el laboratorio de un hospital, eso me motiva mucho”


Aprender la fuerza que mueve el mundo
“Desde muy chica siempre tuve interés por la ciencia. En los últimos años de secundaria conocí a un profesor de matemáticas, química y robótica que era excelente. Su forma de enseñar me hizo dar cuenta que yo quería ser esa clase de profesora para las nuevas generaciones, y sobre todo poder dedicarme a la física”, destacó Juana Guerrero Abuín (18) ingresante al Profesorado en Física.
Sobre la elección de la UNaM remarcó que: “al momento de buscar la carrera, me encontré con que acá le dan mucha importancia a la parte científica y de investigación”.
Legado familiar
Para Fiorella López (18) la bioquímica es parte de su historia familiar. Su madre trabaja en el laboratorio del hospital de Puerto Rico. Además, en la secundaria, la joven eligió la orientación en Industrias y Química. Descubrió el universo de los laboratorios y eso la impulsó a inscribirse en Bioquímica. “Elegí la UNaM por ser una universidad pública de gran prestigio y porque la facultad se encuentra en Posadas, donde tengo familiares que me acompañan en esta nueva etapa”, indicó Fiorella.
Formación corta, la más buscada
En su debut como carrera, la Tecnicatura Universitaria en Microbiología tuvo más de 700 preinscriptos en 2026. Muchos eligieron la TUMic por ser una de las más cortas -dos años- y con una salida laboral muy alentadora que apunta a cubrir la demanda creciente de personal técnico capacitado en laboratorios públicos y privados de áreas como salud, industria alimentaria y bromatológica, ambiente, biotecnología y saneamiento.

“Ser tutor par es una forma de devolverle a la facultad todo lo que me dio. No solo ayudo a los estudiantes a quedarse en la facu, sino que también crezco al sentir que estoy construyendo una universidad más humana y solidaria”
“Elegí esta carrera porque es corta y pienso que en poco tiempo podré estar trabajando en un laboratorio de un hospital, eso me motiva mucho”, señaló Brandon González (21 años). Formará parte de los primeros graduados de la TUMic, una de las pocas carreras en su tipo en todo el Nordeste Argentino.
Docentes que abren puertas
La experiencia de Martín Acosta (24), tutor par y estudiante de Licenciatura en Genética fue de algunas idas y vueltas, primero para elegir la carrera y luego para avanzar en su cursado. “Soñaba con Medicina, pero por la situación económica esa opción no era posible. En el colegio, un profesor me comentó sobre genética y decidí probar, aunque no estaba muy convencido”, recordó Martín.
“Recién en segundo año un profesor se dio cuenta de mi falta de motivación y me invitó a conocer la experiencia de un laboratorio. Ahí me entusiasmó la idea de ser genetista. Pude avanzar con más convicción, y sumarme a acompañar a los nuevos estudiantes en su ingreso a este mundo nuevo que es nuestra querida facu”, destacó.
La vocación se siente, se aprende, se contagia
El proyecto de vida vinculado a lo vocacional está lejos de ser un talento innato o un tesoro por descubrir. La elección de la carrera está atravesada por variables sociales, políticas, económicas, culturales y psicológicas. Una clase, una charla, una mirada atenta. En casa, en la escuela, en la facu, son eslabones que, unidos, forman la cadena de oportunidades que permiten que un sueño se transforme en un futuro posible. En una herramienta de transformación social.

Referencias
https://www.fceqyn.unam.edu.ar/ingreso-2026-cursillo/
Programa de Ingreso, Permanencia y Tutorías (PIPyT) – Res. CD N° 361/13 – 24/10/2013
https://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/collect/encruci/index/assoc/HWA_713.dir/713.PDF