SALUD| Cuidar lo que comemos
Fermentos vivos y superalimentos, una tendencia cada vez más buscada
Por Florencia Galarza
Guillermo Cribb es médico sanitarista y se enfoca en la prevención de enfermedades. Los alimentos frescos, vivos y nutritivos son fundamentales para reponer microbiota intestinal, y dentro de ellos, se encuentra el kéfir
La importancia de “volver” a una alimentación natural y consciente como forma de lograr el bienestar general y una mejor calidad de vida, es una premisa que las personas toman con más seriedad en los últimos tiempos. “Hay más conciencia en la población de cuidar la salud intestinal como forma de cuidar la salud integral”, observó el doctor Guillermo Cribb del área de salud pública de la provincia de Misiones, quien además dictó el curso “Fermentos vivos: producciones y aplicaciones funcionales del kéfir de agua y de leche” en el Instituto de Biotecnología de Misiones (Inbiomis) dependiente de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).
“La mayoría de las personas con intestino
inflamado no tienen síntomas en el
intestino sino otras problemáticas
a nivel dermatológico, neurológico,
psiquiátrico o alteraciones
de humor”
Cribb es médico sanitarista -además de otros títulos y profesiones a las que dedicó su tiempo- y como tal, se enfoca en la prevención de enfermedades de la población. “Alimentos frescos, vivos, nutritivos son fundamentales para obtener ese equilibrio buscado”, dice y dentro de ellos se le presta especial atención al kéfir, una bebida obtenida de fermentos vivos que se elabora con gránulos especiales.
Según lo observado por el profesional, por un lado debido a la abundancia de ultraprocesados que la población consume, la alimentación en general está muy lejos de lo que el cuerpo espera y, por otro, la abundancia de medicación antibiótica cada vez más fuerte “están haciendo desastre en la microbiota intestinal de los seres humanos, entonces surge la pregunta ¿ahora qué hacemos si ya no tenemos el intestino sano? Y aquellos que ya sabían que necesitamos salud intestinal para tener salud integral se preocupan y aquellos que no sabían se enteran y entienden que al final había que cuidar lo que comemos”, dijo Cribb.

Gran parte de la comida “chatarra” o rápida es inflamatoria, entonces “hay que reponer las condiciones como para que el intestino se autorepare y empiece a funcionar otra vez como debe”, aseveró Cribb.
“La mayoría de las personas no tienen síntomas en el intestino sino otras problemáticas por ejemplo a nivel dermatológico, neurológico, psiaquiátrico, alteraciones de humor que responde a un intestino inflamado y eso es muy común últimamente”, describió el profesional. Además indicó que “Hoy el médico clínico le dice a sus pacientes ‘vos estás inflamado’, hay un estado de inflamación crónica que proviene del estrés crónico y ese estrés sostenido repercute en la microbiota intestinal. A su vez, las alteraciones repercuten en la neuroinflamación y en el estado de ánimo general de la población”.
En la actualidad “hay un abordaje de salud integral que no solamente la gente sino los médicos en general están entendiendo, el problema es que hay poca disponibilidad técnica, de capacitación, de acompañamiento, entre otros
factores que hacen ir lento el proceso de regresar a las bases de la alimentación consciente”, observó el consultado.
“Hay más conciencia en la población de cuidar la salud intestinal como forma de cuidar la salud integral”
Sobre el Kéfir
El kéfir, explicó Guillermo, es un producto elaborado a base de un fermento vivo que se descubrió hace miles de años en la zona del Cáucaso (frontera entre Europa del Este y Asia Occidental). Con el paso del tiempo se fue extendiendo a todo el mundo. Hoy se sabe que es un alimento con múltiples beneficios para la microbiota intestinal.
Hay dos tipos de kéfir: de leche -que se prepara con lácteos- y de agua, una opción para quienes no consumen lácteos por distintos motivos.

Cada uno de ellos se prepara a partir de gránulos. Los de agua se consiguen en dietéticas o farmacias naturales, los de leche actualmente son más difíciles de conseguir. Hay técnicas, manejo de temperatura, guardado y elaboración para que el producto a base de kéfir sea benéfico para la salud.