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Facultad de Ciencias Forestales

Investigadoras impulsan el uso del fruto del palmito como alimento local

Por Melisa Vega

Estudiado desde diferentes enfoques, científicas y docentes de la UNaM promueven la conservación y el aprovechamiento de este alimento que ha cautivado a productores locales para su extracción y comercialización.

Cuidar y respetar a la selva también implica nuevas formas de relacionarnos con ella. En esa transformación, un grupo de investigadoras plantean una alternativa en el consumo de la palmera Euterpe edulis o popularmente conocida como palmito.

Hace varios años promueven una mirada diferente a esta especie nativa a través de enfoques que combinan la etnobiología, la genética, la ecología y la producción. Este equipo busca comprender cómo las prácticas locales de manejo inciden en la estructura, diversidad y resiliencia de las poblaciones de esta palmera en los paisajes rurales del norte misionero.

La investigación, liderada por la doctora Norma Hilgert y el doctor Mauricio Sedrez Dos Reis (Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil), contó con la participación de la ingeniera forestal Peggy Thalmayr, a cargo de los enfoques genético y ecológico; la doctora Daily García, responsable de los abordajes desde la etnobiología y la ecología; y la doctora Cecilia Gelabert, enfocada en la

valorización de los productos y el fortalecimiento de la cadena de valor. Todas ellas docentes de la Facultad de Ciencias Forestales (FCF).

El equipo abordó de manera integral las poblaciones de Euterpe edulis, analizando sus usos, su valor cultural y su potencial productivo. Bajo el método “conservación por el uso”, desarrollaron un nuevo modo de aprovechamiento que permite obtener un alimento nutritivo y de alto valor agregado sin eliminar la planta: la pulpa del fruto del palmito o en guaraní Jejy’a.

De esta manera se logra un equilibrio entre el aprovechamiento de la especie y la conservación de la misma. El proceso, “fortaleció la conservación por el uso, mejoró la economía local y contribuyó a mantener los remanentes de bosques con Euterpe edulis en las chacras y paisajes rurales”, explican desde el equipo.

Es así que productores locales instalaron salas de despulpado permitiendo iniciar la extracción y comercialización de la pulpa de Jejy’a, generando una nueva fuente de ingresos y ampliando la diversificación económica para las familias rurales. Al mismo tiempo, se incorporó un alimento local, nutritivo y sostenible, que enriquece la dieta regional y pone en valor los recursos del bosque nativo.

"En 2021, la pulpa del fruto del palmito fue incorporada al Código Alimentario Argentino, un paso fundamental que reconoció su aptitud para el consumo humano y habilitó su comercialización formal"

Desde el punto de vista nutricional, la pulpa del fruto del palmito es comparable al açaí amazónico, aunque con mejores características sensoriales y nutricionales. Posee un alto contenido de antocianinas y compuestos antioxidantes, que ayudan a prevenir el envejecimiento celular y fortalecen el sistema inmunológico. Además, aporta proteínas, lípidos saludables como los ácidos oleico y linoleico como también minerales esenciales como potasio, calcio, hierro y manganeso.

En 2021, la pulpa del fruto del palmito fue oficialmente incorporada al Código Alimentario Argentino, un paso fundamental que reconoció su aptitud para el consumo

humano y habilitó su comercialización formal. Este logro fue posible gracias al trabajo conjunto del equipo de investigación con el Ministerio de Ambiente de la Nación, que presentó la solicitud y el sustento técnico-científico necesario para su aprobación.

Este avance marca un antes y un después para las economías regionales, ya que abre nuevas oportunidades productivas y fortalece la conservación al otorgar valor económico y ecológico a los remanentes del bosque nativo.

El palmito que antes debía ser talado para extraer su cogollo, hoy puede permanecer en pie, dando frutos cada año y sosteniendo tanto a las comunidades rurales como al ecosistema.


"El palmito que antes debía ser talado para extraer su cogollo, hoy puede permanecer en pie, dando frutos cada año y sosteniendo tanto a las comunidades rurales como al ecosistema"

Reconocimiento internacional
En la XXXV Reunión Argentina de Fisiología Vegetal (RAFV 2025), realizada en Mar del Plata bajo el lema “La ciencia es el faro”, la investigadora Peggy Thalmayr presentó los avances de esta línea de investigación en el workshop “Neglected and Underutilized Species (NUS)”, organizado con apoyo de la American Society of Plant Biologists y la John Templeton Foundation. Su exposición, titulada "Jejy’a (Euterpe edulis, palmito): El desarrollo de un nuevo alimento a partir de la cultura local. Estudio del manejo y su impacto en la genética y la estructura de las poblaciones y en la conservación del entorno productivo."

De esta manera, no solo se destaca la excelencia científica, sino también el impacto social y ambiental del trabajo.

Desde Misiones, la ciencia demuestra que la innovación y la producción pueden ir de la mano de la conservación, y que cada fruto de la selva guarda una oportunidad para construir un futuro más justo, sostenible y arraigado en nuestro territorio.