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Escuela Agrotécnica Eldorado

Producción sustentable de hongos: ciencia y educación al servicio de la comunidad

Por Ivis Villalba

Durante la investigación, los y las estudiantes descubrieron que los residuos como el aserrín y los restos de madera permiten obtener sustratos de calidad para el cultivo de hongos reconocidos por sus propiedades nutricionales y medicinales.

La Escuela Agrotécnica Eldorado se destaca con un proyecto interesante que integra ciencia, educación y compromiso ambiental. Se trata de la producción de hongos de forma sustentable.

La iniciativa surgió ante la necesidad de aprovechar de manera sustentable los subproductos forestales y agrícolas generados en la institución, como el aserrín y los restos de madera, transformándolos en un recurso alimenticio de alto valor. Basado en fundamentos de biotecnología aplicada, el proyecto se centra en los géneros Auricularia y Pleurotus, reconocidos por sus propiedades nutricionales y medicinales.

La propuesta es dirigida por el ingeniero Hernán Maximiliano Godoy y el profesor Gabriel Alejandro González, junto a las y los estudiantes Lautaro Mendoza, Rebeca Ocampo Volz de primer año y Gaspar Ocampo de sexto año.

“El objetivo fue valorizar residuos y generar alternativas productivas sustentables, articulando la ciencia con la vida cotidiana”, explicó Godoy. Los docentes destacaron que este tipo de investigaciones fortalece la formación científica de los estudiantes al integrar contenidos teóricos con la práctica en laboratorio y la experimentación directa. “El aprendizaje se vuelve activo, significativo y los prepara para pensar soluciones reales”, agregó González.

“Nos sorprendió ver cómo algo que normalmente se desecha puede transformarse en alimento. La ciencia se volvió algo tangible” - Lautaro Mendoza, estudiante de la EAE

Durante la investigación, los jóvenes descubrieron que los residuos locales permiten obtener sustratos de calidad para el cultivo de hongos, generando un sistema productivo sustentable y de bajo costo. Comprendieron además la importancia de la asepsia, la humedad, la temperatura y la luz en el proceso de crecimiento, al tiempo que desarrollaron habilidades en investigación, trabajo en equipo y comunicación científica.

Nos sorprendió ver cómo algo que normalmente se desecha puede transformarse en alimento. La ciencia se volvió algo tangible”, expresó Lautaro Mendoza. Por su parte, la estudiante, Ocampo Volz resaltó la exigencia

del control de condiciones y Ocampo señaló que “pequeños cambios en el ambiente podrían modificar completamente el desarrollo del cultivo”.

La experiencia alcanzó un punto culminante cuando el grupo representó a la EAE en la instancia provincial de la Feria Nacional de Arte, Ciencia y Tecnología, donde compartieron su trabajo con pares y docentes de otras instituciones. “Fue emocionante ver el interés del público y sentir que nuestro proyecto despertaba curiosidad y respeto”, recordaron los estudiantes.

Para los docentes, acompañar este proceso significó reafirmar su compromiso con una educación transformadora. “Ver a los estudiantes desenvolverse con seguridad y orgullo demuestra que la ciencia puede ser una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas”, afirmaron.

Más allá de los resultados técnicos, el proyecto deja una huella institucional profunda: posiciona a la Escuela Agrotécnica Eldorado como un espacio donde la enseñanza, la investigación y la extensión se articulan en favor del desarrollo sustentable y del aprendizaje con sentido.

Esta experiencia reafirma que la ciencia, cuando se vincula con la educación y la comunidad, se convierte en una herramienta de cambio. Desde el aula y el laboratorio, la Escuela Agrotécnica demuestra que la innovación también puede surgir de las pequeñas acciones que transforman la realidad y abren caminos hacia un futuro más sustentable.

“Ver a los estudiantes desenvolverse con seguridad y orgullo demuestra que la ciencia puede ser una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas”, docentes de la EAE.